viernes, 4 de septiembre de 2009

Niño Interno

Yo siempre fui un niño fuera de lo normal, es decir, no era desmadroso ni poco elocuente ni tampoco imprudente como son la mayoría de los niños, talvez porque me iba dando cuenta de las cosas muy rápido y en todo me fijaba. Eso les facilitó demasiado la vida a mis padres, ya que no tenían que explicarme nada de forma embarazosa, es decir, jamás les salí con las jaladas de los niños como: “¿la cigüeña trae a los niños?” o “Santa Claus no me trajo lo que le pedí”.

Recuerdo que saque mis propias conclusiones cuando, a mes y medio antes de navidad, mis padres fueron a sacar apartados de los regalos de navidad y vi que mi papá sacaba ciertos juguetes, pero pensé: “no es lo que yo pedí en mi carta a santa, así que esos regalos no son míos, yo pedí un Jabba the Hut”. Pero da la casualidad de que al llegar noche buena, los regalos que mi padre había comprado, eran los que recibí (y nunca que llegó el Jabba que pedí), así que mi cabeza ató los cabos mas en chinga que cualquier procesador Celeron y mas chingón que Sherlock Holmes llegue a la conclusión de que Santa Claus es solo una creación para conmover a las familias de que se unan a una celebración donde abundan las mediocridades y la falsa camaradería; pero se come muy chingón y te puedes desvelar y ponerte hasta el culo.

Lo mismo pasaba con la cigüeña, el ratón de los dientes, los reyes magos y demás engaños perpetrados por una organización de padres cobardes en no decirles la verdad a sus hijos, haciéndolos creer que no tienen la capacidad de entender como funcionan las cosas. Creo que yo de niño, tenia mas capacidad de la que tienen muchas personas que conozco hoy en día, por eso a veces me gusta mas platicar con los menores que con los mayores. Sus pláticas son más interesantes.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Gracias, amor...

Gracias, por ser tan atenta conmigo, gracias por recibirme en tu vida nunca más dejarme ir; muchas gracias, por amarme y dejarme amarte.

Gracias por ser tan enfadosa y poner a prueba mi paciencia, gracias por las peleas y mil gracias por las reconciliaciones, gracias. Muchas más gracias por las tardes en tu casa, los atardeceres en la playa y las madrugadas en las calles, muchas gracias.

Gracias, por ser la mujer de mi vida, por dejarme ser el hombre de la tuya, por insistir constantemente en lo que quieres y de persuadirme de lo que no te gusta. Gracias por dejarme ser lo que soy, por dejarme ser como soy, por dejarme mi adicción a los videojuegos, mis descansos en días lluviosos y mi carácter inmaduro.

Gracias por dejarme decirle a todo mundo que te amo, gracias por los bailes, por la comida compartida, por el parque en las tardes, por las idas al cine y millones de gracias por los orgasmos.

Gracias… Gracias por tener ya un año de ser la persona mas feliz del mundo porque estas a mi lado. Gracias porque te amo.

jueves, 27 de agosto de 2009

Abaut Mi

Era un domingo de mayo de 1981. Madrugada a las 4 de la mañana cuando respire la primera bocanada de aire y cuando el mundo me recibió, en lugar de los brazos abiertos, una nalgada que me hizo llorar y me dio un coraje hijo de su puta madre. El mayor de tres hermanos los cuales ni temen ni respetan. Un wey que, a pesar de contener un chingo de información que no sirve para nada, casi nunca sacaba diez en la escuela porque jamás estuvo de acuerdo con el sistema educativo. Renegón, corajudo, ensimismado, presuntuoso; dibujante por afición y sociopata anónimo. Tengo un chingo de conocidos, pero muy pocos amigos, una persona a quien amo sobre todas las cosas y un playstation 2 que ya casi deja de funcionar.

Mi primer recuerdo que tengo de mi vida fue cuando cargue al webón de mi hermano cuando estaba recién nacido y yo tenía cuatro años, me lo arrebataron enseguida porque pensaban que se me iba a caer y golpearse el cráneo, desde entonces tengo complejo de inseguridad sobre cosas que sostengo, todo se me cae.

Soy de ese tipo de personas que tienen un pequeño mundo donde todo es casi perfecto; no me importan los demás y me vale madre el mundo fuera de mi campo de fuerza, solo unas cuantas personas están dentro de el y los demás que chinguen a su madre; no me importa si del otro lado del mundo se matan entre si o si el país esta en crisis por culpa de 90 millones de pendejos, en serio, me vale madre.

He decidido escribir todo en estas líneas solo por el hecho de sacar todo ese atavéo de información diaria en mi cabeza, como si quisiera respaldar información porque mi disco duro fuera muy pequeño, y por el hecho de que la gente se regodea de la desgracia humana.